¿Azúcar o edulcorante?

/, Uncategorized/¿Azúcar o edulcorante?

¿Azúcar o edulcorante?

«Controla tu peso». Es la primera «orden» que recibes la primera vez que visitas al ginecólogo después de ver las dos rayitas en el predictor. El motivo es que echar muchos kilos al embarazo aumenta el riesgo de padecer diabetes gestacional, preeclampsia, parto por cesárea o prematuro, hipertensión arterial, defectos del tubo neural en el feto (o sea, en el cerebro, la columna vertebral y la médula espinal)… Nos lo han dicho hasta la saciedad, por ello la gran mayoría de las embarazadas sabe que lo de «comer por dos» es una falacia. Muy concienciadas de que hay que cuidarse, y ante el riesgo de llevarse una regañina por parte del especialista en la próxima revisión, aquellas que no pueden vivir sin echar azúcar al café optan por sustituir la sacarosa por edulcorantes no calóricos. Lo hacen incluso por recomendación médica, y puede que sea peor el remedio que la enfermedad.

Actualmente no hay estudios científicos con humanos que aseguren un consumo seguro de estos edulcorantes no calóricos entre las mujeres embarazadas o que están dando de mamar a su bebé, aunque también es cierto que los que se han hecho en animales tampoco pueden confirmar que existe un verdadero peligro. Pero sí suscitan ciertas dudas. El tema levanta cierta controversia e incertidumbre porque, por mucho que los estudios científicos no terminan de ser concluyentes, sí aportan indicios de que el feto es mucho más susceptible que un adulto en la exposición a estas sustancias.

¿Y si llegasen a la leche materna?

Miguel Ángel Martínez Olmos, miembro del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), confirma que el uso de edulcorantes no calóricos en el embarazo o la lactancia es un tema que suscita ciertas dudas. «Algunas de las alarmas respecto a estos compuestos proceden de la investigación en animales con dosis de edulcorantes extremadamente altas, muy por encima de la ingesta diaria admisible, y, por tanto, no son extrapolables al consumo humano. Por otro lado, la evidencia disponible en este tema es escasa, presenta resultados dispares y el diseño de los estudios no es el más adecuado para establecer relaciones de causalidad. Por ejemplo, la mayoría de los estudios sobre los posibles efectos adversos de los edulcorantes en la salud maternofetal no tienen en cuenta aspectos como la presencia de obesidad o diabetes en la madre, que asocia de por sí a problemas en el embarazo. Y puede ser que, precisamente estas poblaciones, tiendan a un mayor consumo de edulcorantes (para evitar consumir azúcares), por lo tanto habría que realizar estudios que controlasen estos aspectos que pueden generar confusión», defiende el especialista.

El endocrino añade, en relación con la investigación de Frontiers in Microbiology, que la presencia de pequeñas concentraciones de estos edulcorantes en la leche materna es bien conocida, pero no así sus implicaciones clínicas. «Al tratarse de pequeñas cantidades, muy por debajo de la ingesta diaria admisible, no habría evidencia para contraindicar su consumo en la lactancia, aunque desde luego tampoco habría que recomendar su uso generalizado. Se ha especulado con la posibilidad de que estos edulcorantes puedan modificar el dulzor de la leche materna (sobre todo en el caso de la sucralosa) y fomentar el gusto por el sabor dulce en el lactante, lo que podría tener repercusiones negativas en la salud metabólica futura de ese niño, pero de momento no existen estudios que lo puedan corroborar», indica Martínez Olmos. Mientras se respete la cantidad de un aditivo alimentario en miligramos por kilo de peso corporal que puede consumirse diariamente, durante toda la vida, sin apreciar ningún riesgo para la salud, los edulcorantes que han sido aprobados por los distintos organismos reguladores a nivel internacional son seguros, incluidas las embarazadas.

Fuente: Diario El País.

https://elpais.com/elpais/2019/09/26/buenavida/1569530629_089583.html

By | 2019-10-29T14:31:23+00:00 octubre 29th, 2019|Para tener en cuenta, Uncategorized|0 Comments