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Día Mundial de la Voz: las pautas básicas para cuidarla

Hoy se celebra el Día Mundial de la Voz, una fecha instaurada para concienciar sobre la importancia de la salud vocal y los cuidados necesarios para preservar este instrumento único de comunicación, expresión y trabajo para millones de personas. La voz no es solo sonido; es una parte vital de nuestra identidad.

 

Factores como el uso excesivo, la contaminación, hábitos poco saludables y ciertas condiciones médicas pueden afectar las cuerdas vocales. Para ayudar a protegerla, expertos del Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) de EE. UU. sugieren adoptar hábitos diarios sencillos pero efectivos.

La hidratación es clave

Mantener las cuerdas vocales lubricadas es esencial. La recomendación principal es beber mucha agua, especialmente durante el ejercicio. Si consumes bebidas con cafeína o alcohol, es importante equilibrar su efecto deshidratante tomando agua adicional. El ambiente también cuenta: usar un humidificador en el hogar, particularmente en invierno o climas secos (apuntando a un 30% de humedad), ayuda a mantener la garganta en óptimas condiciones. Asimismo, se debe tener precaución con ciertos medicamentos para resfriados y alergias que pueden resecar la zona; consulta a tu médico si tienes dudas.

Estilo de vida y dieta

Lo que comes y haces impacta en tu voz. Fumar irrita directamente las cuerdas vocales y aumenta significativamente el riesgo de cáncer en la zona. Una dieta rica en cereales integrales, frutas y verduras aporta vitaminas A, E y C, necesarias para la salud de las mucosas de la garganta. Por el contrario, se aconseja evitar alimentos picantes que puedan detonar acidez estomacal o reflujo, ya que el ácido puede subir e irritar la garganta.

Dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente también benefician la voz al mejorar la resistencia, el tono muscular y la postura, facilitando una mejor respiración al hablar.

Pautas de higiene bucal

Aprender a usar la voz sin maltratarla es fundamental:

  • Evita los extremos: No grites ni susurres, ya que ambas acciones tensionan la voz.

  • Toma «siestas vocales»: Descansa la voz durante el día.

  • Si estás enfermo, descansa tu voz: La enfermedad suma estrés adicional.

  • No hables en lugares ruidosos: Tratar de imponerse al ruido ambiental causa tensión.

  • Usa tecnología: Considera usar un micrófono si hablas ante grupos o en entornos amplios.

Cuidados adicionales y cuándo buscar ayuda

Evita enjuagues bucales que contengan alcohol o químicos irritantes. Si tienes mal aliento persistente, no intentes curarlo solo con enjuague; busca la causa subyacente (infecciones, reflujo, etc.) con un profesional.

Si experimentas ronquera persistente, fatiga vocal o dolor, considera la terapia de voz con un patólogo del habla-lenguaje para aprender técnicas saludables. Para quienes padecen reflujo gastroesofágico (ERGE) crónico, hablar con el médico sobre cambios en la dieta o medicamentos es crucial para reducir los brotes que afectan la garganta.

En este Día Mundial de la Voz, tómate un momento para reflexionar sobre cómo usas este valioso recurso y adopta estos hábitos para asegurar que tu voz siga sonando fuerte y saludable por muchos años.

Las estructuras involucradas en la producción de la voz y del habla

Cuando no está hablando, las cuerdas vocales están abiertas para que pueda respirar. Sin embargo, cuando llega el momento de hablar, el cerebro organiza una serie de sucesos. Las cuerdas vocales se juntan mientras el aire de los pulmones pasa haciéndolas vibrar. Las vibraciones producen ondas sonoras que viajan a través de la garganta, la nariz y la boca. Estas estructuras del cuerpo actúan como cavidades resonantes para modular el sonido. La calidad de su voz (su timbre, volumen y tono) está determinada por el tamaño y la forma de las cuerdas vocales y las cavidades resonantes. Por eso las voces de las personas suenan tan diferentes.

Muchas personas usan la voz para el trabajo. Cantantes, profesores, médicos, abogados, enfermeras, vendedores y conferencistas se encuentran entre los que imponen grandes exigencias a sus voces. Esto los pone en riesgo de desarrollar problemas de la voz. Los expertos calculan que 17.9 millones de adultos en los Estados Unidos tienen problemas con su voz. Algunos de estos trastornos se pueden evitar si cuida su voz.

¿Cómo puede saber si su voz no está sana?

Si respondes que «sí» a cualquiera de las siguientes preguntas, es posible que tenga un problema de voz:

  • ¿Su voz se ha vuelto ronca o áspera?
  • ¿Ha perdido la capacidad de cantar ciertas notas altas?
  • ¿Su voz de pronto suena más grave o profunda?
  • ¿Su garganta a menudo se siente como si estuviera en carne viva, adolorida o tensa?
  • ¿Hablar se ha convertido en un esfuerzo?
  • ¿Se encuentra que tiene que despejar la garganta repetidamente?

Si cree que tiene un problema de voz, consulte a un médico para determinar la causa subyacente. Los otorrinolaringólogos son médicos que se especializan en enfermedades o trastornos de los oídos, la nariz y la garganta, y que mejor pueden diagnosticar un trastorno de la voz. El otorrinolaringólogo puede referirlo a un patólogo del habla-lenguaje, que puede ayudarle a mejorar la forma en que usa su voz.

¿Qué causa los problemas de voz?

Las causas de los problemas de voz incluyen:

  • infecciones de las vías respiratorias superiores;
  • inflamación causada por reflujo gastroesofágico (a veces llamado reflujo de ácido gástrico, acidez estomacal, o enfermedad por reflujo gastroesofágico—ERGE);
  • mal uso o uso excesivo de la voz;
  • crecimientos en las cuerdas vocales, como nódulos vocales o papilomatosis laríngea;
  • cáncer de laringe;
  • enfermedades neurológicas (como disfonía espasmódica o parálisis de las cuerdas vocales);
  • trauma psicológico.

Fuente: Nota elaborada con información del Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD).

By | 2026-04-24T13:22:56-03:00 abril 24th, 2026|Fonoaudiología, Portada|0 Comments