Un dolor intenso que puede tener dos causas diferentes y, por lo tanto, tratamientos distintos.

La kinesióloga deportiva Antonella Cabello se refirió, en diálogo con NotiSalud, a una de las consultas más frecuentes que recibe en su consultorio: el dolor de ciática y lo que en realidad puede tratarse de una falsa ciática o síndrome piramidal. Este cuadro, explicó, es mucho más común de lo que se cree y, con el diagnóstico adecuado, puede resolverse de manera efectiva.
“La ciática verdadera aparece cuando, a nivel de la columna, se produce un daño o una compresión del nervio ciático”, explicó la profesional. “En cambio, la falsa ciática o síndrome del piramidal ocurre cuando, en el recorrido del nervio ciático —a nivel de la zona glútea—, hay un atrapamiento o una compresión del nervio por el músculo piramidal, que es un músculo pequeño pero que puede llegar a comprimirlo.”
Asimismo, Cabello aclaró que “en la falsa ciática no existe un daño real del nervio, sino una compresión en su salida a nivel del glúteo”.
“La ciática verdadera comienza en la columna lumbar, es decir, en la parte baja de la espalda, y se extiende por toda la parte posterior de la pierna, desde el muslo hasta la planta del pie”, detalló. “En cambio, en la falsa ciática, el dolor es mucho más localizado y puntual en la zona glútea.”
Además, señaló que “el dolor de la falsa ciática rara vez se extiende hacia el muslo y nunca llega por debajo de la rodilla. Otra diferencia importante es que la ciática verdadera se caracteriza por una sensación de descarga eléctrica, calambres, pérdida de fuerza y un dolor muy intenso en toda la pierna. En cambio, la falsa ciática se siente como una contractura, como si la persona tuviera una pelota en la zona glútea. Es un dolor focalizado y molesto, pero de otro origen.”
En cuanto a las causas, la kinesióloga precisó que “la ciática verdadera se asocia principalmente a las hernias de disco, mientras que la falsa ciática suele deberse a dos motivos frecuentes. Por un lado, las personas que están muchas horas de pie o que entrenan durante demasiado tiempo suelen contracturar el músculo piramidal, lo que genera compresión del nervio. Pero, por otro lado, también puede aparecer en quienes pasan muchas horas sentadas, como los adultos mayores que ven televisión durante largo tiempo o los ciclistas que realizan entrenamientos extensos.”
A medida que el músculo comprime el nervio, “aparecen los síntomas característicos: dolor, tensión y sensación de rigidez en la zona glútea.”
Respecto del tratamiento, Cabello destacó que “en la ciática verdadera el abordaje dependerá de la causa que la origine. Cuando hay una hernia de disco leve o moderada, se opta por un tratamiento conservador. Se recomienda a la persona realizar natación, fortalecer la zona media y trabajar en la flexibilidad lumbar.”
Por otro lado, agregó que “en el caso de la falsa ciática, la estrategia es diferente. Se trabaja directamente sobre la contractura o inflamación que aparece en la zona. Una vez detectada, se puede tratar con ejercicios de estiramiento, tratamientos manuales, fisioterapia, magnetoterapia y termoterapia. Con un abordaje adecuado, los síntomas suelen reducirse significativamente y la patología se alivia, permitiendo que el paciente recupere su movilidad y bienestar.”