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Retina: Por qué una consulta a tiempo puede evitar la ceguera

La aparición de manchas o destellos en la visión no debe subestimarse. El médico oftalmólogo Juan Manuel Campayo, advirtió que la detección temprana es la frontera entre un tratamiento preventivo o una cirugía compleja.

El avance tecnológico ha transformado la oftalmología en las últimas décadas, permitiendo diagnósticos menos invasivos y tratamientos que antes parecían ciencia ficción», apunta Campayo, especialista en retina.

No obstante, la detección temprana ante síntomas como las «mosquitas volantes» o destellos de luz sigue siendo la clave para evitar complicaciones graves como el desprendimiento de retina. En esta entrevista con NotiSalud, exploramos cuáles son los signos y síntomas que requieren atención médica de urgencia y los estudios que permiten un diagnóstico certero para el cuidado de nuestros ojos.

Las enfermedades prevalentes de la retina son las asociadas a la miopía (graduaciones por encima de las seis dioptrías), las vasculares —como la diabetes o la hipertensión arterial— y aquellas asociadas a la ruptura o desprendimientos. Asimismo, se destacan las enfermedades degenerativas como las maculopatías (degeneración macular relacionada a la edad en mayores de 60 años).

“Los síntomas más frecuentes de patologías en la retina son la pérdida de visión en algún sector, la aparición de una mancha o la percepción de una imagen distorsionada. Sin embargo, lo más habitual es la presencia de las denominadas «mosquitas volantes»: manchitas o hilitos que cambian de posición al mover el ojo” dijo el médico .

“Este fenómeno es bastante frecuente y está relacionado con una estructura que se encuentra en íntimo contacto con la retina: el vítreo. El vítreo es un gel que al nacer es transparente, pero con el tiempo se puede ir deteriorando y generar pequeñas impurezas; cosas que van fluctuando dentro de nuestro campo visual” agregó.

 “Cuando aparece de repente con esas manchitas, y de repente son más, es momento de hacer la consulta», aseguró, vinculando estos signos con síntomas de enfermedades como el desprendimiento de retina.

El diagnóstico: Tecnología vs. invasión

Para evaluar el estado del ojo, el experto detalló que el acceso se realiza mediante el examen de fondo de ojo, habitualmente dilatando la pupila para llegar a la periferia. Sin embargo, destacó el avance de la retinografía de campo amplio. Según indicó, esta tecnología permite obtener una imagen digital tras la percepción de un solo flash, para estudiarla «muy pormenorizadamente sin tener que molestar tanto al paciente».

La revolución de las inyecciones y la «ciencia ficción»

«Los tratamientos de las enfermedades en la retina ha cambiado de manera, te diría, importantísima en los últimos años», afirmó el oftalmólogo . El médico hizo hincapié en los tratamientos anti-angiogénicos, conocidos como las «famosas inyecciones» mensuales que bloquean la molécula VEGF.

Sobre el futuro del área, comentó que ya se están probando desarrollos que parecen de «ciencia ficción», como los vectores virales. «Básicamente es infectar a la célula de la retina con un virus que le va a ordenar a la célula que produzca ese factor que nosotros le estábamos inyectando cada mes», explicó. Según precisó, estas drogas están en «fase 3 en la Argentina» y son prometedoras para evitar tratamientos que hoy resultan «muy desgastantes, económicamente y de la familia».

El desprendimiento de retina y la «cortina negra»

Al abordar el desprendimiento de retina,  Campayo marcó dos momentos clave. El primero es el desgarro, identificable por las «mosquitas volantes y destellos». «Si uno hace la consulta en ese momento, lo podemos tratar con láser y evitamos la complicación que es el desprendimiento total», sostuvo.

Si el tratamiento no es a tiempo, el cuadro avanza hacia una «sombra negra, como si hubiéramos bajado una cortina», o la sensación de ver «abajo del agua». En esos casos, confirmó que la única opción es el quirófano para realizar una vitrectomía. Detalló que en la operación se utiliza gas —que se reabsorbe solo en 40 días— o aceite de silicona para que la retina se mantenga pegada. «Si vemos que la retina se pegó todo, se considera el paciente que está curado», añadió.

Riesgos: De la diabetes a la cirugía de cataratas

Finalmente, el profesional advirtió sobre los factores de riesgo. Mencionó que la mayoría de las consultas actuales son de pacientes diabéticos y recomendó un «control clínico exhaustivo».

También alertó sobre la relación entre el desprendimiento de retina y la cirugía de cataratas (pseudofaquia). «Un paciente que se opera un cristalino antes de los 50 años, duplica el riesgo de tener desprendimiento de la retina», sentenció, concluyendo que es vital evaluar el estado del vítreo antes de cualquier intervención quirúrgica de este tipo.

 

 

 

 

 

By | 2026-04-14T09:56:14-03:00 abril 14th, 2026|Oftalmología, Portada|0 Comments