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Carne de burro en Argentina: ¿Qué beneficios nutricionales tiene y por qué es ilegal su venta?

La polémica por la venta de carne de burro se instaló en Argentina luego de que un productor patagónico impulsara su comercialización y consumo en Trelew como prueba piloto.  La discusión se abrió en distintos escenarios: desde su valor como recurso para acceder a una carne más barata, hasta su viabilidad como un nuevo modelo productivo o la duda de si culturalmente estamos listos para incluirla en nuestra dieta.

Interior de carnicería con cartelería de venta de carne de burro en la Patagonia argentina.

Actualmente, la carne de burro ni siquiera está incluida en el Código Alimentario Argentino; sin embargo, ¿cuáles son sus beneficios?

NotiSalud consultó a la licenciada en Nutrición Mariana García Sirerol, quien adelantó que, si bien no es una proteína habilitada para la venta, posee características nutricionales destacables:

“Actualmente, su comercialización no está permitida en Argentina y las autoridades advierten que, si aparece en el mercado, se trata de una infracción. En la provincia no existen plantas habilitadas para su faena; el tema central aquí es la seguridad alimentaria”, sostuvo la nutricionista.

“Desde el punto de vista nutricional, es una carne magra que tiene un mayor aporte de grasas insaturadas que la vacuna. Es rica en proteínas, minerales como el zinc y hierro, y vitaminas como la B12, aunque su consumo sigue siendo poco habitual”, concluyó la profesional sanjuanina.

Informes nacionales coinciden en que la carne de burro posee valiosas características que la posicionan cerca de la carne vacuna, pero ofreciendo beneficios adicionales: cuenta con menor cantidad de grasa visible y menos colesterol que varios cortes vacunos de alto marmoleo. Esta característica la vuelve atractiva para quienes buscan reducir el consumo de grasas saturadas sin abandonar la carne roja.

Seguridad Alimentaria

El SENASA es el organismo encargado en Argentina de fiscalizar la sanidad animal y vegetal, certificando la calidad e inocuidad de los productos agroalimentarios. Es, por tanto, el ente que debe autorizar la comercialización en función de su trazabilidad, condiciones de faena y salud de los animales.

NotiSalud consultó a fuentes de SENASA, desde donde aseguraron que, por el momento, no han intervenido porque el producto cuenta «con autorización municipal y sin tránsito federal»

Par de burros en zona rural. En Trelew iniciaron un proyecto experimental de comercialización de carne equina, el primero en Argentina y la Patagonia.

La carne de burro en Trelew se agotó en un día

La experiencia tiene más foco en lo productivo,explicó Julio Cittadini, impulsor de la idea en Trelew. En ese sentido, el burro aparece como una alternativa viable por su adaptación a la estepa patagónica. “De allí surgió la posibilidad de la crianza del burro y ahora estamos en la etapa experimental de faenamiento y puesta”, detalló Julio Cittadini, aclarando que cuenta con la autorización de Ministerio de Producción de Chubut para cada etapa.

Además, destacó que este tipo de carne no representa una ruptura total con los hábitos existentes, sino una ampliación de la oferta. “En la zona rural es común consumir carnes no tradicionales”, sostuvo, para luego detallar que “así como irrumpió en su momento el cerdo y la carne ovina, no hace mucho tiempo empezó a aparecer el búfalo, sobre todo en el norte del país”.

“Es muy similar a la carne de vaca y los cortes también”, explicó el productor quien destacó que la primera prueba de comercialización arrojó resultados positivos. “Lo que se puso al público para ser vendido en una semana, se fue en un día y medio”, afirmó.

Anuncio de una parrillada de Trelew, en la Patagonia argentina, que este jueves 16 de abril hará degustación de una parrillada con carne de burro.

El anuncio de la parrillada que ofrecerá degustaciones de carne asada de burro.

La carne de burro en el mundo

En distintas partes del mundo, su consumo existe desde hace años, aunque lejos de competir con la carne vacuna, porcina o aviar. Ese mapa internacional muestra que no se trata de una extravagancia aislada, pero tampoco de un alimento masivo: sigue siendo una carne de consumo minoritario, de nicho,  concentrada en pocos países, en costumbres locales puntuales y en circuitos comerciales muy específicos.

El caso más visible a escala gastronómica aparece en China, sobre todo en regiones del norte como Hebei, Shandong y Xinjiang, donde la carne de burro forma parte de platos típicos como las “hamburguesas de burro” , además de guisos y embutidos.

En otras latitudes, la carne de burro aparece asociada a escenarios bastante distintos entre sí. En países de África subsahariana como Burkina Faso, Senegal, Nigeria y Mauritania, el consumo y la faena son señalados por organismos internacionales y ONG de protección animal, muchas veces enlazados al comercio de pieles. En Europa, la referencia más concreta del informe está en España, con producciones regionales muy acotadas y elaboraciones artesanales, mientras que en Sudamérica el vínculo fuerte no se da tanto por la mesa como por la exportación de carne y, sobre todo, de pieles desde Brasil y Perú hacia China.

Un comercio, más allá de la carne

En el mundo, la carne de burro no circula en el mundo solamente como alimento. Según el informe, organizaciones como The Donkey Sanctuary advierten que el comercio internacional alrededor del burro está empujado en gran medida por la demanda de pieles y derivados como el ejiao, una especie de gelatina utilizada en la industria del colágeno y en la medicina tradicional china. En esa cadena, la carne suele quedar como subproducto, y allí se cruzan problemas de trazabilidad, bienestar animal y daño sobre comunidades rurales que todavía usan al burro como animal de trabajo.

 

By | 2026-04-16T10:19:57-03:00 abril 16th, 2026|Nutrición, Portada 2|0 Comments